Primera piedra acerca el sueño de la casa propia a 45 familias de Coihueco
Un importante avance en materia habitacional se concretó en la comuna de Coihueco con la ceremonia de primera piedra de 45 viviendas, lo que beneficiará a los comités Unión y Esperanza, Los Copihues y Por una Nueva Esperanza. Este hito representa un paso decisivo para familias que, después de años de organización y esfuerzo, comienzan a acercarse al sueño de la casa propia, dejando atrás condiciones de inhabitabilidad, arriendo y allegamiento.
La seremi de Vivienda y Urbanismo, Carolina Navarrete, destacó que este avance permite acercar la política habitacional a sectores que históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder a una vivienda definitiva. “Como Gobierno estamos trabajando para que el desarrollo habitacional no se concentre solamente en las grandes ciudades. Estas 45 soluciones representan un avance muy significativo para Coihueco, porque permiten que familias de distintos sectores rurales accedan a una vivienda propia sin tener que abandonar sus raíces, sus comunidades y los lugares donde han construido sus vidas”.
La directora (s) del Serviu, Aracelly Godoy, entregó detalles de las características de los proyectos, que consideran una inversión conjunta de 52.107 UF, “las viviendas se construirán en los terrenos de las propias familias y tendrán superficies que fluctúan entre los 58 y 83m2, con diseños que responden a las distintas necesidades de sus futuros habitantes. Asimismo, destacamos el alcance territorial de esta iniciativa, que beneficiará a familias de localidades como Santa Rosa, Monte Bello, El Embalse, Pilmaiquén, Minas del Prado, Pullami, Tres Esquinas, Las Pataguas, El Calabozo, Bustamante, La Viñita y Bureo Bajo”.
La emoción también estuvo presente en las palabras de María Ema Arriagada, dirigenta del comité Los Copihues, quien destacó el inicio de obras, “es uno de los días más felices y significativos para nuestras vidas. Cuando comenzamos este camino, muchos de nosotros solo teníamos una hoja, un papel y un sueño en común: tener un lugar al cual llamar nuestro hogar. Al principio, el camino se veía lejano, lleno de trámites, reuniones, esperanzas y también momentos de incertidumbre. Pero hoy, con esta primera piedra, podemos decir con orgullo que hemos logrado avanzar y que la casa propia está cada vez más cerca”.









